La Secretaría de Industria y Comercio asume un control clave sobre el origen de los productos
- Impulsarg Holding

- 26 ene
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Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 41/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno introdujo cambios en el régimen aduanero. Entre las novedades más importantes, se dispuso el traspaso de la determinación de origen de las mercaderías desde la Dirección General de Aduanas hacia la Secretaría de Industria y Comercio, área que coordina Pablo Lavigne.
El objetivo es asegurar un tratamiento arancelario correcto de las importaciones, en un contexto de mayor ingreso de bienes terminados desde el exterior.
La Secretaría será la encargada de definir de qué país proviene un producto y, en función de ello, aplicar los impuestos y beneficios que correspondan. Esta tarea es clave para evitar maniobras de triangulación comercial, donde mercaderías fabricadas en un país intentan ingresar como originarias de otro con acuerdos de preferencias. En el caso argentino, cobra especial relevancia el Mercosur y los acuerdos comerciales vigentes con otros países.
La determinación de origen resulta central en un escenario donde la mayoría de los bienes no se producen íntegramente en un solo país.
En el Mercosur, por ejemplo, basta con un determinado porcentaje de contenido regional para acceder a beneficios arancelarios, como ocurre con la industria automotriz. Por eso, el control sobre el origen es un punto sensible para la política comercial.
¿Para qué sirve determinar el origen de un bien?
Aplicar el arancel correcto según acuerdos de preferencias.
Administrar cuotas de importación.
Activar medidas antidumping de forma automática.
Exigir controles sanitarios según el país de origen.
Además, el DNU 41 estableció mayor previsibilidad en la determinación de la posición arancelaria, con plazos de resolución de hasta 30 días, buscando agilizar trámites sin modificar el esquema de fondo.




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